Es el interior profundo. Se disfraza de desierto, pero está densamente poblado. Flora y fauna que apenas asoma del piso, como una forma de defenderse de los vientos que con su música aguda y tenue denuncian: Esto es Patagonia.

Luego lo agreste se duerme en el verde que acaricia las costas de un río tan marrón como los arenales que lo miran por encima del follaje de sauces, cortaderas y esa nutrida vegetación que festeja la vida regada por las napas por donde filtra el Colorado hacia sus orillas.

Justo ahí, Dios trasplantó humanidad. Hombres y mujeres nacidos de la propia tierra y venidos de lejos. Pero hermanados en la decisión de convertirse en pueblo. Eso es 25 de Mayo: Pura identidad pampeana. Un valle verde, poblado de álamos, una hermosa vista cargada de vida con un rio que es fundamental para su subsistencia.

Fundada el 26 de julio de 1909, 25 de Mayo es la capital de la alfalfa y el petróleo, con importantes hallazgos paleontológicos, minería, complejo sistema de riego, producción, cabra colorada, vinos de calidad, salitrales, islas, río y bardas, miradores, hoteles y gastronomía.

Quien visita esta sucursal del paraíso, descubre la identidad de esta gente, de este pueblo. Ligada en sus inicios al desarrollo de la producción bajo riego, el río ha sido el recurso primordial en el desarrollo de esta y otras actividades.

Una historia de sacrificios y de refundación ya que en el año 1914 sufrió una inundación arrasadora de vida, bienes y sueños, que le generó un retraso en su desarrollo de 40 años.

Hoy 25 de Mayo está representada a través de sus bardas, su río, y los recursos que hacen de este Valle un lugar estratégico en el desarrollo turístico.

El Rio Colorado es sin dudas uno de los recursos más importantes que tenemos los pampeanos. Esto explica la férrea defensa de esta fuente fundamental de vida. 25 de Mayo tiene arraigado en su historia, al Rio Colorado.

Por otra parte, la ruta 151 es una herramienta estratégica en La Pampa para el desarrollo turístico.Con su flujo constante, casi sin proponérselo, va mostrando las bellezas naturales a quienes –en tránsito desde otras geografías- descubren un tipo de belleza paisajística completamente distinta, casi virgen, que los folletos estereotipados de tanto repetirse a sí mismos, no han logrado descubrir.

En este punto del mapa, en este prólogo de Patagonia conviven el remoto pasado de dinosaurios, puntas de flecha, testimonios volcánicos de otros siglos; y la modernidad de la fibra óptica, el asfalto y la vegetación con la que la mano humana expresa su sentido de pertenencia, embelleciendo veredas y plazas.

Hay huellas muy visibles. Descubrimientos paleontológicos de restos de dinosaurios. “Chenques” (enterratorios indígenas) despejando dudas de quiénes poblaron estas tierras previo a la conquista y a la fundación de las naciones.

Pero también las huellas frescas de generaciones más cercanas. Unos convertidos en crianceros, otros en productores agrícolas que cambiaron las jarillas, las pichanas por sembradíos de una alfalfa con calidad de exportación, o producción de cabras coloradas, vacas, colmenas, verduras y legumbres. Lo viñedos y los vinos que también presentan una alternativa particular a los paladares exquisitos, consecuencia de un tipo de suelo y clima, que a las mismas variedades de uvas, le da su toque de identidad.

Aún más cercano, el perfil petrolero que despertó la modorra de la colonia pastoril, levantando polvaredas en las inmensidades de la llanura. Dibujando una telaraña de picadas donde –cada tanto- asoman los “guanacos” metálicos con su incesante reverencia al cielo y al suelo del que extraen hidrocarburos.

A todo esto se suma la reciente producción de biogás, con el aprovechamiento de los desechos de animales y producciones agrícolas, sumándose al reciclado tan necesario para los tiempos que corren. Ese biogás, transforma esa materia prima antes desechada, en electricidad para un país que necesita cada vez más energía. Y en la misma línea, a punto de sumar producción energética, la cooperativa local avanza con el desarrollo de un parque de energía solar, pensado en principio para abastecer parte de la demanda local, pero con un horizonte de desarrollo sin límites.

Esto es 25 de Mayo.